Me retiro. Tengo que retomar mi cargo de Juez de Paz.

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Fragmentos claves y aleatorios para comprender-el-mundo-de-hoy:
  • aforismo de Lula da Silva en la radio-novela político-militar, por la plata baila el mono: "la guerra nao e constructiva"
  • aumenta en 140% en el número de secuestros de perros en Inglaterra
  • Precios de los combustibles nuevamente a la baja en la presente semana.

***

Fin de transmisión.

Saludos.

plan colgate: limpieza total

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"implementando proyectos de prevención y de inserción social, esperamos que a medio plazo, eso ayude a revertir los cuadros de violencia porque, a corto plazo, medidas propias del sistema de justicia criminal (policía, militares, etc) pueden ayudar a disminuir un poco, pero para cambiar realmente la situación y disminuir a niveles, entre comillas, "aceptables" necesitamos un proceso de inserción social de la juventud que vive hoy marginada"

Aunque la opción más eficaz, largamente anunciada en los foros de discusión de los baños públicos y las gremiales de buses, es abrir campos de concentración para eliminar de una vez por todas la lacra de los mareros, y de paso, en esta nueva modalidad de democracia participativa, cada ciudadano decente, cada contribuyente fiscal puntual, puede mandar sugerencias de indeseables a eliminar. Así, podemos seguir con los indigentes ("constituyen un obstáculo estratégico a la industria turística en ciernes", rezaría en memorándum de la ANEP), las mujeres en edad no reproductiva ("han cumplido el ciclo de utilidad en el plan divino", misiva suscrita por una tal Regina de Cardenal), los panaderos que abusan de su pito mercadotécnico (Victor Patiño), etc.
Finalmente, el proyecto incluye la clonación de Maximiliano Hernández Martínez a partir de su saliva disecada sobre el cadáver de aquel indeseable por antonomasia, Feliciano Ama.
Yo apoyo la moción; me parece que Trólex ha obtenido un enorme "FAIL" y tenemos, de nuevo, un problema de exceso de indios en este país, por no mencionar las cucarachas y los homosexuales que, justo ayer que cruzaba la calle...

¡La gran puta! Si habría lanarquismo...

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Sombríamente recostado en su cama Nacho observa las jirafas que apacible y libremente pastan en las praderas de Kenya. No quiere seguir pensando en aquello. No quiere tener diecisiete años. Tiene siete y mira el cielo de Parque Patricios.

-Mirá, Carlucho -dice- esa nube es un camello.
Sin dejar de sorber el mate, Carlucho levanta la vista y asiente con un gruñido. Es la tardecita, hay una gran paz en el parque. A Nacho le encanta esa hora al lado de su amigo: se pueden hacer tantas conversaciones importantes. Después de un largo rato en silencio, pregunta:
- Carlucho, quiero que me digás la verdad. ¿Creés en los Reyes Magos?
-¿En lo Reye Mago?

No le gusta que le hagan esa pregunta y como siempre que se pone preocupado comienza a arreglar los chocolatines y caramelos.

-Vamos, Cartucho, decíme.
-¿En lo Reye Mago, dijiste?
-Sí, decíme.
Sin mirarlo, murmura:
-Y qué sé yo, Nacho. Yo soy un bruto, un inorante, ni hice ni el primé grado. Yo nunca serví más que pa lo trabajo pesado, Pión de patio, estibador; la junta del maí, esa cosa.
-Decíme Carlucho.
Medio se enfureció.
-¡Qué bicho te picó! ¡Qué tengo yo que sabé esa cosa!
De reojo, vio que el chico bajaba la cabeza y quedaba dolorido.
-Mirá, Nacho, disculpáme, yo soy tu amigo, pero sabé que tengo un carate de mil diablo.
Acomodó la fila de los chocolatines de nuevo y finalmente dijo:
-Mirá, Nacho. Ya tené siete año cumplido y hay que decirte de una buena ve la verdá. No hay reye mago. Todo cuento, todo engaño. La vida é muy triste, pa qué no vamo a engañá. Te lo dice Carlo Américo Salerno.
-¿Y los juguetes, entonces?
La voz de nacho era desesperada.
-¿Lo juguete?
-Sí, Carlucho. Los juguetes.
-Todo cuento, ya te dije. ¿No viste que sólo aparecen en zapato de lo rico? Cuando yo era un purrete de este tamaño nunca vinieron lo Reye donde estábamo nosotro. Iban sólo a la casa de lo ricachote. ¿Te da cuenta ahora? E claro como agua: lo Reye Mago son lo padre.
Nacho bajó la cabeza y empezó a hacer dibujos con un dedo en la parte de la vereda sin baldosas. Después agarró una piedrita y la arrojó contra un árbol, como distraído. Carlucho, mientras se ceba otro mate, lo observa con cuidado.
-Bueno, vaya a sabé cómo son la cosa –agregó al fin-. E un parecé. El finado Zaneta, que en pá descanse, decía que el mundo é un misterio. Y capá que tenía razón.

Vino un cliente y compró cigarrillos. Al cabo de un largo tiempo, Carlucho comentó sibilinamente:


-¡La gran puta! Si habría lanarquismo…


Nacho lo consideró con extrañeza.

-¿Lanarquismo?
-Sí, Nacho. Lanarquismo.
-¿Y qué es eso?
Carlucho se sentó en su sillita enana y sonrió con ojos meditativos y nostálgicos. Era evidente que pensaba en algo muy lejano pero lindo.
-Aquí tendría destar Luvi –dijo.
-¿Luvi?
-Sí, Luvi.
-¿Quién es Luvi?
En los grandes momentos, cuando Carlucho se disponía a iniciar alguna de aquellas ideas que sentía profundamente, cambiaba la yerba del matecito, se tomaba su tiempo y preparaba lo que iba a decir con largos silencios, así como las estatuas se colocan en las plazas, rodeadas de espacios que las destaquen en toda su belleza.
-Quién era Luvi –comentó con los ojos siempre nostálgicos.
Después de sentarse de nuevo en la sillita enana, la misma que había pertenecido a su padre, explicó:
-Ya te dije que al año 18, justo cuando terminó la guerra, yo pionaba a la estancia Don Jacinto. Junto con Custodio Medina pionaba. Entonce llegó Luvi. ¿Sentiste hablar de lo linyera, vo?
-¿Linyera?
-Sabían vení de muy lejo, con latadito a la espalda. Caminando por la vía el ferrocarril, y despué por lo camino. Venían a la estancia y siempre había comida y un catre pa lo linyera, esa é la verdá.
-¿Pero entonces eran peones, como vos o Medina?
Carlucho hizo un gesto negativo con el dedo.
-No seño, no eran pione. Lo linyera eran linyera, no pione. Lo pione éramo conchabado pa trabajá.
-¿Conchabado?
-Pero sí, sonso. Trabajábamo pa ganá dinero, comprendé.
-¿Y los linyeras no trabajaban?
-Sí que trabajaban , pero no pa ganá dinero. Nadie lo obligaba.
Nacho no entendía. Carlucho lo miró, frunció la frente en un gran esfuerzo y trató de ser más claro.
-Lo linyera eran libre como lo pájaro, ¿entendé? Venían a la estancia, hacían alguno trabajito si querían y despue se iban como habían venido. Lo estoy viendo como hoy, cuando Luvi había guardado toda su cosita, y había hecho latado para irse. Don Busto, el mayordomo, le dijo si se quier quedá aquí, amigo Luvi, tiene trabajo si quiere. Pero Luvi dijo no don Busto, se lo agradezco pero tengo que seguí viaje.
-¿Tenía que seguir viaje? ¿Adónde?
-¿Cómo adónde? ¿No te acabo de decí que lo linyera eran como lo pájaro? ¿Adónde van lo pájaro? ¿Lo sabé vo?
-No.
-Ai tené lo que te digo, sonso.
Se quedó pensativo, añorando.
-Me parece que lostoy viendo –dijo-. Vino, hizo alguno trabajito de mecánico, arregló uno motore, algo en una trilladora. Sabía de todo. Y de noche, al galpón de lo pione explicaba lanarquismo.
-¿Lanarquismo?
-Sí, leía un librito que tenía y esplicaba.
-¿Y qué es lanarquismo, Carlucho?
-Yo soy un bruto, ya te dije. ¿Qué queré? ¿Qué tesplique como Luvi?
-Bueno, pero decíme algo. Era un cuento como ese que me contaste de Carlomano.
-Pero no, sonso. Otra cosa.
Tomó mate y se concentró profundamente.
-Te voy a hacé una pregunta, Nacho. Atendé bien.
-Sí.
-¿Quién hizo la tierra, lo árbole, lo río, la nube, el sol?
-Dios.
-Bueno, está bien. Entonces son pa todo, todo tienen derecho a tené lo árbole y a tomá el sol. Decíme, ¿lo pájaro tienen que pedirle permiso a alguien pa volá?
-No.
-Puede andá y vení en el aire, y hacé el nido y tené la cría, ¿no é así?
-Claro.
-Y cuando tiene hambre o tiene que alimentá lo pichone va y busca alguna cosita, alguna semilla y se lo lleva. ¿No é así?
-Claro.
-Y buen, el hombre, esplicaba Luvi, é como el pájaro. Libre de í y vení. Y si tiene gana de volá, vuela. Y si quiere hacé un nido, lo hace. Porque la semillita y la paja pa hacé el nido, y el agua pa bañarse o pa tomá son de Dio y Dio la hizo para todo el mundo. ¿Entendé todo esto? Porque si no entendé no podemo seguí adelante.
-Sí, lo entendí.
-Muy bien. Entonce, ¿por qué uno poco tienen que apoderarse de la tierra y lotro tenemo que trabajá de pione? ¿De dónde sacaron ese campo? ¿Lo fabricaron ello?
Después de pensarlo un poco, Nacho dijo que no.
-Muy bien, Nacho. Quiere decí entonce que lo robaron.
Nacho se sorprendió muchísimo. ¿Cómo, los ladrones no iban a la cárcel? Carlucho sonrió con amargura.
-Pero ¿a quién le robaron, Carlucho?
-Y qué sé yo. A lo indio, a la gente antigua. No sé. Ya te dije que soy un bruto, pero Luvi sabía todo eso. Además, pensá un momentito. Supone (é un supone) que mañana desaparecería todo lo pione de campo. ¿Me queré decí vo qué pasaría?
-Y, no habría gente para trabajar el campo.
-Esato. Y si nadie trabajaría el campo no habería trigo y sin trigo no habería pan y sin pan todo el mundo no podería come. Ni lo patrone. ¿De dónde iban a sacá el pan, si me podé decí? Ahora atendé bien porque vamo a dar otro paso. Suponéte también que desaparecería lo zapatero. ¿Qué pasaría?
-No habría más zapatos.
-Esato. Y ahora suponéte que desaparecería lo albañile.
-No habría más casas.
-Muy bien, Nacho. Ahora yo te pregunto que pasaría si mañana desaparecería lo patrone. Lo patrone no siembran el mai ni el trigo, ni hacen lo zapato ni la casa, ni levantan la cosecha. ¿Me podé decí un poco qué é lo que pasaría, si se puede sabé?
Nacho lo miró con asombro. Carlucho lo consideraba con una sonrisa de triunfo.
-Andá, decíme lo que pasaría si desaparecería lo patrone.
-Nada –respondió sorprendido Nacho de la enormidad -. No pasaría nada.
-Ni má ni meno. Ahora fijáte una cosa que esplicaba Luvi: lo zapatero pa hace lo zapato necesitan el cuero, lo albañile necesitan lo ladrillo, lo pione necesitan la tierra y la semilla y lo ara. ¿Cierto?
-Sí.
-Pero ¿Quién tiene lo cuero, lo ladrillo, la tierra y lo arao?
-Los patrones.
-Esato. Todo está a mano de la patronal. Por eso lo pobre estamo esclavizao. Poruqe ello tienen todo y nosotro no tenemo nada, má que lo brazo pa trabajá. Ahora vamos a da otro paso, así que atendéme bien.
-Sí, Carlucho.
-Si nosotro lo pobre no apoderamo de la tierra y de la máquina y del cuero y del lorno de ladrillo, podemo fabricá zapato y levantá construcione, y sembrá y cosechá, porque pa eso tenemo lo brazo. Y no habería pobreza ni esclavitú. Ni enfermedá. Y todo podríamo ir a la escuela.
Nacho lo miraba con asombro.
Carlucho arregló las revistas y los cigarrillos, pero su mente estaba vuelta a su interior. Hacía un gran esfuerzo mental, pero su voz estaba desprovista de rencor: era serena y cariñosa.
-Mirá, Nacho –prosiguió-. Todo é muy simple. Luvi lo esplicaba todo con el librito y poniendo cosita en el suelo. Así y así: que esta piedrita é la fábrica, que este mate ´
é la máquina, que este porotito somo lo pione. Y te digo que esplicaba cómo no habería má enfermedá, ni tísico, ni miseria, ni explotación. Todo el mundo tendría de trabajá. Y el que no trabaja no tiene derecho a viví. Bah, testoy hablando de lombre y muejere sano. No te hablo de lo nene ni de lonfermo, ni de lo viejo. Al contrario, decía Luvi, todo lo que trabajan tienen el debé de mantener a linválido, a lo niño y a lo viejo. Así que uno hace zapato, el otro hace larina, el otro te hace el pan, el otro va a la cosecha. Y todo lo que hacen se guarda en un galpón. En ese galpón hay de todo: que comida, que ropa, que libro escolare. Todo lo que te podé imaginá. Hasta juguete y golosina pa lo nene, queso é tan necesario como pa nosotro un caballo o un sombrero. Al frente el galpón hay otro que trabaj deso, de cuidadó del galpón. Y entonces yo voy y le digo me da un par de zapato número tal o cual, y el otro pide un kilo e carne y el otro una onza e chocolate, y el otro un saco porque se le rompieron lo codo. A cada uno lo que precisa. Pero nada má que lo que precisa.
-¿Y si un rico quiere más cosas y las compra?
Carlucho lo mirá con severa sorpresa.
-¿Un rico, dijiste?
-Sí.
-¿Ma de qué rico mestá hablando, pavote? ¿No tespliqué que no hay má rico?
-¿Pero por qué, Carlucho?
-Porque no hay má dinero.
-¿Pero si lo tenía de antes?
-Carlucho se sonrió y le hizo un gesto negativo.
-Si lo tenía se embromó, porque ahora no sirve má. Pa qué queré el dinero, si todo lo que necesitá lo sacá del galpón. El dinero é un pedazo e papel. Y sucio, lleno de mircrobio. ¿Sabé lo que son lo microbio?
Nacho asintió.
-Y bueno. Sacabó el dinero. Que el que sea sonso, lo guarde, si quiere. Nadie se lo va prohibí. Total, no le servirá pa maldita la cosa.
-¿Y el que quiere sacar del galpón más zapatos?
-¿Cómo, má zapato? No tentiendo. Si necesito un pa de zapato voy al galpón y listo.
-No, te digo si uno quiere tres o cuatro pares.
Carlucho se echó a reir con ganas.
-¿Pero pa qué necesitá tre o cuatro pare si no tenemo má que do pie?
Es cierto, a Nacho no se le había ocurrido.
-¿Y si alguien va al galpón y roba?
-¿Roba? ¿Y pa qué? Si necesita algo se lo pide y se lo van a dá. ¿Está loco?
-Entonces no habrá más policía.
Gravemente, Carlucho hizo un gesto negativo con la cabeza.
-No habrá má policía. La policía é lo pior de todo. Te lo digo por esperiencia.
-¿Qué experiencia?
-Esperiencia y yastá –comentó ambiguamente.
-¿Y si alguno no quiere trabajar?
-Que no trabaje si no quiere. Ya veremo cuando tiene hambre.
-¿Y si el gobierno no quiere?
-¿Qué gobierno? ¿Pa qué necesitamo gobierno? Cuando yo era chico y quedamo en la calle, muerto de hambre, mi viejo salió adelante porque don Pancho Sierra le puso una carnicería. Cuando me fui a pionar, tampoco necesitábamo el gobierno. Cuando me fui al circo, tampoco. Y cuando entré al frigorífico de Berisso, pa lúnico que sirvió el gobierno fue pa mandarno la policía en la huelga y torturarno.
-¿Torturarlos? ¿Y qué es eso, Carlucho?
Carlucho se quedó mirándolo con tristeza.
-Nada pibe. Te dije eso sin queré. No son cosa e niño. Y ademá yo soy lo que se llama un inorante.


Abaddón el exterminador


(Cuando sea grande quiero ser linyera)

Máscara del estudiante de medicina que habla ante señoras, que sonríe y presenta simulacros

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Título original: Máscara del conferenciante que habla ante señoras, que sonríe y presenta simulacros

de buena crianza
de correcto caballero.
de señor bien vestido y normalmente alimentado.
A no temer, Damas y Caballeros,
esta fiera está amaestrada,
sus dientes han sido limados,
extraídos, carcomidos, debilitados
por comiditas convenientes.
Ya no es el animal que devora carne cruda,
que asalta y mata en la selva.
Ha perdido su majestuosa barbarie.
Pasen, Señoras y Señores.
Espectáculo rigurosamente para familias,
lleve a su tía en el día de la tía,
y a su madre en el día de la madre.
Aquí lo pueden ver. Media vuelta a la derecha,
¡hop!
Salude al Respetable Público.
Así,
muy bien,
tenga su terrón de azúcar.
¡Hop, hop!
Damas y Caballeros,
estrictamente para familias, poderoso león de la selva: sueñas,
dócilmente ejecutas piruetas
preestablecidas
con leve y tierna y secreta ironía.

E. Sabato

Tapón en el lavabo (Título alterno: el principio de externalidad de Pigou aplicado a los lavabos)

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*fábula

En el uso del dentífrico, una vez superado el período de acomodación inicial (proceso gradual y tortuoso, como las transiciones calzoncillo-boxer, aprendido a fuerza de gritos materno-matutinos, a la usanza de ¿cuántas veces te he dicho que la pasta se exprime desde abajo?), sobreviene el hecho frecuente del tapón del dentífrico por el tragante.

El suceso es comúnmente intrascendente: el tapón huye por el torrente de aguas negras y termina en la garganta de algún mamífero marino sin que ello afecte en mayor medida la blancura de nuestra colgatosa dentadura. Así, en micro-dosis de sujetos racionales, uno va externalizando costos: el brillo dental hollywoodense lo paga el prescindible cachorro de marsopa, el cabello impecable, subvencionado por quelonios de carey, y etc. Y todos los indicadores estéticos marchan bien, hasta que... No caben más tapones en el desagüe.

Tarde o temprano todos los tapones han colmado todos los lavabos de todas las casas. Crisis. Caos. Anomia. No más dentaduras blanca. Los grifos se tornan amenaza de inundación casera, y la única posibilidad factible, si no se quiere que el hogar simule un Titanic, será lavarse los dientes en el inmenso cementerio de cetáceos/playa.

Random/Shuffle

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Tenemos sed y apetencias de azar.
Con alguna suerte, después de la cumbia, podría venir la muerte.

El socialismo libertario en el discurso de Jardín Infantil (investigación filológica)

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Virginia: vivimos en una sociedad no chirajito-friendly

El mal ejemplo: haremos la revolución de la mano de bakunin, la pinta y pega, y chirajito

V:una de las primeras medidas será el sustituír el ya quemadísimo "compañero" por el más localista e íntimo "marachito" por ejemplo: "ahora unas palabras del marachito líder". eso añadiría originalidad y pompa a nuestro gremio

E.m.e:jajajajajaja

V:pero no prosperaría

E.m.e:??????? no habrá espacio para el pesimismo en marachitolandia

V:el purismo, marachito

E.m.e:voy a depurar; vivirán en miami

V:las ramas ortodoxas no estarían muy de acuerdo, obviarían por completo el detallito de las narices rojas

E.m.e:juela

V:se juntarían con Radio Habana y la Tía Bubu y los Díaz-Ballart. terror, asco ah*

E.m.e:enemigos poderosos. harían más daño que la caída del muro y el bloqueo juntos.

V:la Perestroika vendría de mano de Cocolito. Veo el fin


Resulta evidente para cualquiera con una lectura mínima de Foucault, que Chirajito (célebre payaso de la televisión salvadoreña) hereda el discurso del socialismo libertario practicado en el Mayo Francés (La emancipación del hombre será total o no será) y anunciado mucho antes por el joven Marx (Somos nada y queremos ser todo), massmediatizándolo para penetrar en las jóvenes conciencias salvadoreñas, allanando, así, el camino para un otro mundo y renovando el discurso de la gauche communiste guanaca:


Chibola, o nada.

Ahí

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66
Fernando Vallejo, Houellebecq, Fonollosa, amamantados con el esperma negro de Céline;
qué fácil decir el hombre es un saco de mierda
ahogándose en la piscina de mierda, qué fácil, que es el mundo.

98
(resistencia / existencia)
Y así escribo en el muro: ABAJO LAS MURALLAS. ABAJO LA PUREZA.
NADIE ES AMO DE NADIE.
TODOS SOMOS MINUSVÁLIDOS.

J. Riechmann

Yes, son, a spectacular failure

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-Me gusta la gente fracasada. ¿A vos no te pasa lo mismo?

Él se quedó meditando en aquella singular afirmación.

-El triunfo -prosiguió- tiene siempre algo de vulgar y de horrible.
Se quedó luego un momento en silencio y al cabo agregó:-¡Lo que sería este país si todo el mundo triunfase! No quiero ni pensarlo. Nos salva un poco el fracaso de tanta gente. ¿No tenés hambre?

Sobre Héroes y Tumbas

¡Habís perdido lonra!

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Dudo que ahora juzgase con la misma severidad a los militantes como Crámer, sus luchas por el poder personal, sus mezquindades, sus hipocresías y sordideces. Porque ¿cuántos hombres tendrían derecho a hacerlo? Y porque ¿dónde, Dios mío, sería posible encontrar seres humanos exentos de esa basura sino en los dominios, casi ajenos a la condición humana, de la adolescencia, la santidad o la locura?

Sábato, Sobre Héroes y Tumbas


¿Dónde has estado y qué has aprendido que todo rastro de malicia ha huido de ti? ¿Puede la inocencia ser el fruto de la experiencia? Un día, cuando me recuerdes, háblame.

Carlos Fuentes, Terra Nostra.


¡Habís perdido lonra, que era lúnico que tráibas al mundo!

Salarrué



Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.

Nicolás Guillén


el crimen hace dioses

O. Paz


No me interesa la pureza; me da una pereza mortal pensar en esa cosita emparentada con los celulares y con lonra salarrueana: es decir, susceptible a ser perdida en un descuido, en un baño de estación de servicio, en un restaurante. Cualquier fellatio produce serias amenazas a la pureza. Es más, el proverbial paso inevitable del tiempo tiene sobre la pureza efectos devastadores, a tal punto que a los diecisiete todos la hemos (1) perdido ó (2) dejado en prenda (thank you very much, Cornucopia) para la consecución de los atributos de la madurez, atributos que incluyen, pero no se limitan a, la hipocresía, la suspicacia, el tacto (nombre civilizatorio para los eufemismos amables que sabemos cultivar), la bribonería, y otro tanto de virtudes que cualquier realista puede identificar (y ejercer) prontamente.
Pero no me interesa la inocencia, porque nadie nace inocente. Y no lo digo el sentido de todos-somos-hijos-de-Eva; digo que nadie nace inocente, de la misma manera en que una mesa de noche no es, no puede ser, inocente. (Sí, la existencia precede a la esencia).

Sí: si existe el alma es un error creer que nos la dan ya creada. Se va creando aquí, a lo largo de toda la vida (Camus). Y en cada hay golpes en la vida ¿no será que interrumpimos la creación, la tortuosa creación del alma? Cada vez que nos desbarata, hace añicos, obnubila, tritura o, de otra forma destruye el mundo (o, una parte de ese mundo) ¿no será que se resquebraja un poco más ese proyecto, esa tentativa de alma que teníamos? Quizá nos será más fácil entender a los desalmados con este frágil conocimiento.
O quizá sólo es posible la construcción del alma a partir de esas desolaciones, de esos golpes como del odio de Dios.

No lo sé. León Felipe lo sabía. (El hombre es muy poca cosa. Sí. Pero mientras tenga su sangre y su carne sensible y tendida a todas las tragedias, tendrá una moneda para comprar el silencio de los dioses.)

Ud. no haga caso. Cuide su celular y sus fellatios. O labre su inocencia a fuerza del crimen.

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Los esclavos
según el muy sabio estagirita
herramientas que hablan
pero la historia no transcribe
ni una sola palabra
de su fuego mellado.
¿De qué color el grito de Espartaco
el de Euno de Sicilia?
¿Y cómo se llamaban aquéllas
de las que ni siquiera se conserva el nombre?
Gladiador el combate está amañado
lo están todos los combates
salvo la vida o muerte
contra el poder de Roma.

Jorge Riechmann

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Para qué las palabras. Entierro a los muertos en mi vientre.

El muchacho de Charleville.

El pesimismo también es un simplismo

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Es demasiado fácil. Y aburre.



***
The enraged will inherit the Earth

la structure est pourrie

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Y el arte ha estado demoliendo para nosotros: Nietzsche, la religión cristiana tal como era; Hardy, la fe en nuestros esfuerzos; Flaubert, nuestra creencia en el amor.

D.H. Lawrence

Quizá uno se da cuenta de las cosas, quizá uno comprende las cosas, según el irónico reloj didáctico de la vida. ¡Si la vida fuese más considerada, o por lo menos, más descuidada en su cronología macabra! Pero no.
Sólo después de los nuncas y los jamases, sólo después del insomnio rabioso, sólo después de tus calcetines y tus bagatelas, sólo después del maldito puño en la pared y el cigarrillo en la piel, se da uno cuenta (¡dos siglos después de Flaubert, por Nietzsche!) que había que demoler nuestra creencia en el amor. Y recordar al señorito de Charleville.*

Por supuesto que toda iluminación es transitoria; ya no hay Budas.
Tarde o temprano volveremos a esos preciosos escombros.


*Hay que reinventar el amor, es cosa sabida

Era Buena Gente

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El retrato que la gente se figura de nosotros, visto desde el vitral de la muerte, tiende a volverse más amable, menos áspero (las propiedades balsámicas de la muerte sobre la memoria, tema para un ensayo). Desde los responsos se deleitan los sobrevivientes en discursos atentatorios contra la fidelidad biográfica, o desdibujan nuestras aristas con eufemismos penosos "era buena gente" (canalla con seis amantes y diecisiete hijos), "extremadamente gregario" (bolo cunetero), "trabajador incansable" (tres puestos fantasmas en el ISSS y dos en la CNR), "cauto y comedido" (cobarde), y etc.
Si yo siguiera vivo después de mi muerte (sic), no toleraría tales condescendencias. Que nadie se tome la trabajosa molestia de borrar de un solo tajo mis errores; que nadie tire por el desagüe el esfuerzo y las no pocas noches de insomnio que cuesta equivocarse, o ser un perfecto canalla.

Cuando uno es feliz es aburrido

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¿Qué es el genio, sino el arte de hacer delicioso el dolor?

Anatole France


Yo culpo a la Poética de Aristóteles, desde luego:

Porque antiguamente los poetas ponían en rima sin distinción las fábulas ocurrentes; pero ya las fábulas más celebradas están reducidas a pocas familias, a saber: las de Alcmeón, Edipo, Orestes, Meleagro, Tiestes y Télefo, y a cuantos otros aconteció padecer o hacer cosas terribles.

Meditaciones entorno a la moneda

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La sustitución de las semillas de cacao* por las impresiones con caras de Washington y Jefferson y Lincoln fueron, en definitva, un triunfo no sólo para la variante industrial de la moneda, sino también para la moral económica de los padres de familia.
¿Cómo, me pregunto, podían los padres decirles a los hijos si el dinero no crece en los árboles? Y, después de algún banquete de chocolate y carne de venado, ¿con qué cara preguntarían, creés que cago dinero?

*es un fruto como de almendras que venden molida y tiénenla en tanto que se trata por moneda en toda la tierra y con ella se compran todas las cosas necesarias

¿dónde vivís?

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Curioso cómo en este país la gente riñe porque se le reconozca su status de clase media media baja alta media; riñe para que uno no se deje llevar por su zapatos clase media media baja media alta.

p.d.

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Los más molinarianos (cf. posts anteriores) de entre nosotros (a saber, los abogados y los fiscales) abandonaron tempranamente todo esfuerzo hacia la alcolemia (curioso cómo uno pierde a la gente).

Los otros, los menos, proseguimos los festejos consuetudinarios en la gasolinera. El salario -término curioso que proviene de la provisión de sal que los romanos daban a sus soldados- es terriblemente escaso: no dura más que cuatro smirnoffs y una pequeña dosis de nicotina y pupusas (¿y la sal?). Los adolescentes de la Cucuymacayán, jóvenes imberbes de las colonias menos vistosas de San Salvador, se nos unieron. Ganja, reggae, ska-p... Pretensiones de pequeñas rebeliones. Fornicación en los lavabos de la estación de servicio. Psicotrópicos.

Y no puedo evitarlo. Juro que no lo puedo evitar. Antes repetía una frase menos estridente, más nihilista, reconfortante en su seguridad de que todo será arrasado por el tiempo, repetía la historia de los hombres, como quien dice no hagas caso, Lucas, o es poca cosa, o ya pasará. Esa noche me dominó una pregunta, tanto más macabra cuanto más insegura es su respuesta: ¿cuándo arrancará de nuevo la historia?

Yo, igual, amanecí bailando.

Politically Correct

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Lo repulsivo en la moda o tendencia estadounidense de lo politically correct: la combinación de impotencia y obsesión por la pureza moral, la perfección, la completud. Es un fenómeno profundamente neurótico (como tantos otros en esa cultura). No podemos hacer la revolución, luego nos vigilamos a nosotros mismos hasta que no quede ninguna desviación heterodoxa, ningún cabo suelto, ningún pensamiento sucio, ninguna palabra no supervisada. Una neurosis de izquierdistas que necesitan sucedáneos de lo que realmente deberían hacer y no hacen.

Jorge Riechmann

Molinari [última entrega]

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Molinari levantó la mano derecha, como si no fueran necesarios más detalles. Al cabo de un momento, observándolo con cuidado, agregó:
-Ustedes, los jóvenes de hoy, nos creen unos reaccionarios. Sin embargo, y usted seguramente se asombrará, he sido socialista en mis buenos tiempos.
En ese momento, por la puerta lateral, se asomó un Hombre Importante.
Molinari le dijo:
-Pasa, pasa.
[...]
-Le estaba diciendo que siempre los jóvenes piensan que la generación anterior no vale nada, que está equivocada, que son un conjunto de reaccionarios, etc., etc.
El señor desconocido sonrió con benevolencia, mirándolo como representante de la Nueva Generación (pensó Martín). Y pensó también que la Lucha de Generaciones era tan desproporcionada que aumentó un poco más, cuando parecía ya imposible, su sensación de ridículo: ellos, detrás del imponente escritorio, respaldados por la Sociedad Anónima IMPRA, el retrato de Perón autografiado, el Mástil con la Bandera, el Rotary Club International y el edificio de doce pisos; y él con el traje rotoso y con un hambre de dos días. Más o menos como los zulúes defendiéndose del ejército imperial inglés con flechas y escudos de cuero pintarrajeado, pensó.
-Como le estaba diciendo, ya también en mis tiempos fui socialista y hasta anarquista - tanto él como el recién llegado sonrieron ampliamente, como si estuvieran recordando algo chistoso- y aquí el amigo Pérez Moretti no me dejará mentir, porque juntos hemos pasado muchas cosas. Por otra parte, tampoco vaya a creer que nos avergonzamos. Soy de los que piensan que no es mala que la juventud tenga en su moemnto ideales tan puros. Ya hay tiempo de perder luego esas ilusiones. Luego la vida le muestra a uno que el hombre no está hecho para esas sociedad utópicas. No hay ni siquiera dos hombre iguales en el mundo: uno es ambicioso, el otro es dejado; uno es activo, el otro es haragán; uno quiere progresar, como el amigo Pérez Moretti o yo, al otro le importa un comino seguir toda su vida como pobre tinterillo. En fin, para qué seguir; el hombre es por naturaleza desigual, y es inútil pretender fundad sociedades donde los hombres sean igueales. Además, observe que sería una gran injusticia: ¿por qué un hombre trabajador ha de recibir lo mismo que un haragán? ¿Y por qué un genio, un Edison, un Henry Ford deb ser tratado lo mismo que un infeliz que ha nacido par alimpiar el piso de esta sala? ¿No le parece que sería una enorme injusticia? ¿Y cómo en nombre de la justicia, precisamente en nombre de la justicia, se ha de instaurar un régimen de injusticias? Esa es una de las tantas paradojas, y siempre he creído que debería escribirse largo y tendido sobre el particular. Yo mismo, le diré, muchas veces he estado con la tentación de escribir alguna cosa en este orden de ideas -dijo mirando a Pérez Moretti, como poniéndolo de testigo
[...]
-Los años, la vida que es dura y despiadada, a uno lo van convenciendo de que esos ideales, por nbobles que sean, porque sin duda que son nobilísimos ideales, no están hechos para los hombres tal como son. Son ideales imaginados por soñadores, por poetas casi diría yo. Muy lindos, muy apropiados para escribir libros, para pronunciar discursos de barricadas, pero totalmente imposibles de llevar a la práctica. Quisiera yo verlo a un Kropotkin o a un Malatesta dirigiendo una empresa como esta y luchando día a día con las normas del Banco Central (aquí se rió, siendo acompñado de buena gana por el señor Pérez Moretti) y teniendo que hacer mil y una maniobras para evitar que el sindacato o Perón, o los dos juntos, le hagan a uno una zancadilla. Y en otro orden de cosas, está muy bien que un muchacho o una chica tengan esos ideales de desprendimiento, de justicia social y de sociedades teóricas. Pero luego usted se casa, quiere regularizar su situación ante la sociedad, debe sontituir su hogar, aspiración natural de todo hombre bien nacido, y eso trae el abandono paulatino de esas quimeras, no sé si me entiende lo que quiero decir. Muy fácil es sostener la doctrina anarquista cuando se es muchacho y se es mantenido por los padres. Otra cosa, muy distinta, es tener que enfrentarse a la vida, verse obligado a mantener el hogar que se ha constituido, sobre todo cuando vienen los hijos y las otras obligaciones inherentes a la familia: que la ropa, que la escuela, que los textos, que las enfermedades. Son muy lindas las teorías sociales, pero cuando hay que parar la olla, como vulgarmente se dice, entonces, amiguito, hay que agachar el lomo y hay que comprender que el mundo no está hecho para esos soñadores, para esos Malatestas o Kropotkines. Y fíjese bien que le estoy hablando de esos teóricos anarquistas, porque al menos esos no predican la dictadura del proletariado, como los comunistas. ¿Puede usted imaginarse un horror como el de un gobierno dictatorial? Ahí tiene el ejemplo de Rusia. Millones de esclavos que trabajan bajo el látigo. La libertad, amigo, es sagrada, es uno de los grandes valores que debemos salvar, cueste lo que cueste. Libertad para todos: libertad para el obrero, que puede buscar trabajo donde más le convenga, y libertad para el patrono, que pueda dar trabajo a quien le parezca mejor. la ley de la oferta y la demanda y el juego libre de la sociedad. Vea el caso suyo: usted viene acá, libremente, y me ofrece su fuerza de trabajo; a mí, por razones equis, no me conviene y no lo tomo. Pero usted es un hombre libre y puede salir de aquí y ofrecer sus servicios en la empresa de enfrente. Fíjese que cosa invaluable es todo esto: usted, un muchacho humilde, y yo, presidente de una gran empresa, sin embargo actuamos en igualdad de condiciones en esa ley de la oferta y la demanda. [...] No le digo nada de los otros problemas, los que podríamos llamar de índole moral, ya que no sólo de pan vive el hombre. Me refiero a la necesidad que tiene la sociedad en que vivimos de un orden, de una jerarquía moral, sin la cual, creáme, todo se viene a abajo. ¿Le geustaría a usted, por ejemplo, que alguien pusiese en duda la honestidad de su madre? Por favor, es un caso hipotético que me permito poner a título de ejemplo. Usted mismo acabo de fruncir el ceño, y ese mismo gesto, que lo honra, ya está revelando todo lo que de sagrado tiene para usted, como par amí, el concepto de madre. Y bien, ¿cómo compaginar ese concepto con una sociedad en que exista el amor libre, en que nadie es responsable de los hijos que se tienen por ahí, en que el matrimonio haya sido echado por la borda como una simple institución burguesa? No sé si me entiende lo que quiero decir. Si se minan las bases del hogar, que son el fundamento de la sociedad en que vivimos, si usted destruye el concepto sacrosanto del matrimonio, ¿qué queda?, pregunto yo. El caos. No se puede jugar con todo eso, joven. Le voy a decir más, le voy a decir algo que raramente le digo a nadie pero que me siento en el deber de decírselo a usted. Me refiero al problema de la prostitución.
Eso es, la prostitución. Vea usted qué paradoja. Si yo le digo que la prostitución es neceseria, sé perfectamente que usted, en este momento, va a experimentar un rechazo, ¿no es así? Aunque tengo la convicción de que una vez que haya analizado a fondo el problema tendrá que concordar conmigo. Imagínese, en efecto, lo que sería el mundo sin esa válvula de escape. [...] Es como una caldera en que se está levantando la presión con las válvulas cerradas. Que eso es la prostitución organizada y legal: una válvula de escpae. O hay mujeres de mala vida controladas por el Estado, o llegamos a esto. O se tiene una buena prostitución controlada o la sociedad se enfrenta, tarde o temprano, con el gravísimo peligro de que sus instituciones básicas se puedan venir abajo.
[...]

Ernesto Sábado, Sobre héroes y tumbas



Ibidem

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-Molinari es un hombre respetable, un Pilar de la Nación. En otras palabras: un perfecto cerdo, un notable hijo de puta.

(Raza curiosa, la de los Pilares de la Nación. Considero que constituyen un género en el cual los individuos son libremente intercambiables. Así, en vez de decir "Molinari", bien pudo decir, por ejemplo...)

***

-Me gusta la gente fracasada. ¿A vos no te pasa lo mismo?

Él se quedó meditando en aquella singular afirmación


-El triunfo -prosiguió- tiene siempre algo de vulgar y de horrible.


Se quedó luego un momento en silencio y al cabo agregó:

-¡Lo que sería este país si todo el mundo triunfase! No quiero ni pensarlo. Nos salva un poco el fracaso de tanta gente. ¿No tenés hambre?

(No sé si otro tanto sucede, también, con los fracasados)

white liberal doctrine of non-violence

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Lentamente, a pasos desiguales, todos los pueblos del mundo se encaminan hacia la paz. Es indudable que aún habrá guerras, porque los instintos feroces, hermanados con la codicia, el orgullo y el hambre, perturbaron siempre y perturbarán durante mucho tiempo aún.[...]
Pero la paz universal se realizará un día, no porque los hombres lleguen a ser más humanos, sino porque un nuevo orden social, una ciencia nueva o nuevas necesidades económicas exijan la paz, como las determinaciones de su anterior existencia exigían la lucha.

Anatole France, El Jardín de Epicuro (1894)

Mesmamente

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Y pensaba que tenía el deber, el deber casi profesional de un payaso a quien le ha ocurrido la mayor desgracia, de convertir aquel llanto en una mueca de risa...

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas.

La familia, la propiedad privada y los cornudos

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De la burguesía entera se eleva un clamor: ¡Vosotros, comunistas, queréis establecer la comunidad de las mujeres!

Para el burgués su mujer no es otra cosa que un instrumento de producción*. Oye decir que los instrumentos de producción deben ser puestos en común, y deduce naturalmente que hasta las mujeres pertenecerán a la comunidad. No sospecha que se trata precisamente de asignar a la mujer un papel distinto del de simple instrumento de producción.
Nada más grotesco, por otra parte, que el horror ultramoral que inspira a nuestros burgueses la pretendida comunidad oficial de las mujeres que atribuyen a los comunistas. Los comunistas no tienen necesidad de introducir la comunidad de las mujeres: casi siempre ha existido. Nuestros burgueses, no satisfechos con tener a su disposición las mujeres y las hijas de los proletarios, sin hablar de la prostitución oficial, encuentran un placer singular en encornudarse mutuamente.

Marx & Engels, El Manifiesto Comunista

---
En el proceso de evolución cultural, la aparición de una clase ociosa coincide con el comienzo de la propiedad. [...]
La propiedad de las mujeres comienza en los estadios inferiores de la cultura bárbara aparentemente con la aprehensión de cautivas. La razón originaria de la captura y apropiación de las mujeres parece haber sido su utilidad como trofeos*. La práctica de arrebatar al enemigo las mujeres en calidad de trofeos dio lugar a una forma de matrimonio-propiedad, que produjo una comunidad doméstica con el varón por cabeza. Fue seguida de una extensión del matrimonio-propiedad a otras mujeres, además de las capturadas al enemigo. El resultado de la emulación en las circunstancias de una vida depredadora ha sido, por una parte, una forma de matrimonio basado en la coacción, y por otra, la costumbre de la propiedad. En la fase inicial de su desarrollo no es posible distinguir ambas instituciones: las dos surgen del deseo que tiene el hombre afortunado de poner en evidencia sus proezas, exhibiendo un resultado perdurable de sus hazañas. Ambas sirven a esa propensión de dominio que penetra la vida de toda las comunidades depredadoras. El concepto de propiedad se extiende a los productos de su industria y surge así la propiedad de cosas a la vez que la de personas.
De este modo se establece gradualmente un sistema bien trabado de propiedad de bienes.

Thorstein Veblen, Teoría de la Clase Ociosa

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En cierto sentido muy fundamental, los conflictos en torno al tiempo de trabajo son los conflictos de clase centrales en la sociedad capitalista. El poder puede definirse en términos de control sobre el tiempo ajeno. Como indicó el economista David Anisi en su libro Creadores de escasez, “todos partimos de una igualdad básica. Independientemente de nuestras coordenadas sociales, el día tiene veinticuatro horas para todos. Técnicamente el tiempo es algo imposible de producir. Sólo el ejercicio del poder, al apropiarnos del tiempo de los demás, puede acrecentarlo. El poder se mide como la relación entre el tiempo obtenido de los demás y el tiempo necesario para conseguir esa movilización”

Jorge Riechmann, Tiempo para la vida


Notas:
*Esto ayudaría a explicar, en parte, la acumulación originaria de capital (re)productivo que se da en ciertos ámbitos.
**Lo cual le da un revalorización semántica excesivamente literal a la frase trophy wife
***Por eso era necesario el Éxodo 20, 17
****Pero, ¿y las dimensiones biológicas del problema? R/Quite, you!

500 noches

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Hay cosas no-necesarias antes de que amanezca, antes de que caigan los pares ordenados de cromosomas y los sextetos de pan francés en las chapas residenciales. Hay cosas nocturnamente prescindibles (y uno piensa, con el perdón del Partido, en las cadenas televisivas, y las visitas públicas a Romero, en los doctos en etiqueta y ciencias protocolarias, en la ingente e ingenua esperanza). Porque viene la noche y todo está bien, se sobrevive sin Balaguer y Vargas Llosa, se sobrevive sin tener que vender a Dios en Aapravasi Ghat para que salde sus cuentas con nosotros.

Pero viene la noche.

Juan 20, 29

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Bienaventurados los que creen sin haber visto.
No es el caso de Marx, pero de algo a nada.

La Comuna ejerció en su época tal fascinación que Karl Marx, con todo y haber aconsejado prudencia a los obreros parisinos, listos a arrojarse a este "asalto contra el cielo", sucumbió por un momento a semejante idea que, en principio, había él considerado como utopía perjudicial para el establecimiento del socialismo, a saber, la supresión inmediata del Estado parásito. Escribe Marx, en La guerra civil en Francia, 2 días después de la caída de la Comuna:

En la realidad, la constitución comunal hubiera devuelto al cuerpo social todas las fuerzas hasta entonces absorbidas por el Estado parásito que se nutre de la sustancia de la sociedad y paraliza su libre movimiento. Por este solo hecho hubiese constituido el punto de partida de la regeneración de Francia.

Henri Arvon, Bakunin: Absoluto y Revolución.

No se lo digas a nadie

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El otro concepto también requiere de alguna dilucidación. La gente piensa que los intelectuales son gente muy inteligente y los intelectuales poco hacen para aclarar esa equivocación. Y esto, por supuesto, es una equivocación porque si alguien dice que es un intelectual no está diciendo que es inteligente, sino que gana su dinero básicamente con el trabajo con símbolos en lugar de trabajo manual. Esencialmente con símbolos, como letras, como dígitos... Porque no hay ningún trabajo que no requiera un insumo intelectual. De la misma manera que el electricista que trabaja con las manos necesita un acervo de conocimientos teóricos al igual que el ingeniero de software. Por eso a los intelectuales no hay que confundirles con los inteligentes y tenerles un respeto a priori sino que, a mi juicio, hay que saludar el principio de la revolución francesa de que toda autoridad institucional, moral o intelectual, en este caso, tiene que ganarse sus loores demostrando que lo es. Entre los intelectuales, hay mediocres, inteligentes, trabajadores, flojos, como en cualquier profesión... Como albañiles o electricistas que no trabajan bien.

Heinz Dieterich, La Izquierda y Sus intelectuales

El Eslabón Perdido

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Emo sapiens

The End is Near

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Bueno, eso vienen diciendo desde hace dos mil años, y como campaña publicitaria ha sido todo un éxito, así que se me ocurrió que también podría funcionar para el nuevo blog.

Visite campo-pagado.blogspot.com, con todos sus blogueros favoritos (eso no me incluye, desde luego). A los primeros cien visitantes: 2 horas gratis en El Oso*.

Saludos!

p.s.
Instituciones religiosas: i o u 1 derechos de autor.

*Campo pagado no se hace responsable por las enfermedades de transmisión sexual que usted pueda adquirir al utilizar sus dos horas.

Problemas

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Yo no llego a ser verdaderamente libre sino por la libertad de los otros, de suerte que cuanto más numerosos sean los hombres libres que me rodean, más profunda y amplia llega a ser mi libertad.

Bakunin.

Problema insalubre, si consideramos que los libres son una minoría peligrosamente desorganizada. Problema urgente, si consideramos el curso de nuestras vidas como algo más que excursiones de compra y venta. Problema necesario si hemos de plantearnos, alguna vez, la fuga.

Del inacabamiento, la libertad

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1. Punto de partida: el mal. No puede ser otro. El mal, el sufrimiento, la destrucción: la intolerabilidad del mundo en su estado actual.

2. El mundo tal como es resulta inaceptable; no se puede vivir sin desear otro estado del mundo y sin luchar por él.

3. No podemos ni caer en la ingenuidad criminal de desear un paraíso sobre esta Tierra, ni resignarnos al infierno sobre ella. No somos seres paradisíacos; pero la vida carece de sentido sin resistencia al mal.

4. Existe lo sagrado, pero no hay trascendencia.

5. Necesitamos orar (ponernos en conexión con ese sagrado): pero no a ningún Dios. No hay tal Dios.

6. Ojos cerrados, ojos abiertos: el poema es una forma de oración. La meditación sobre un texto esencial es una forma de oración. El recogimiento y el encuentro con nosotros mismos puede ser una forma de oración. El coito puede ser una forma de oración. Sin embargo, no hay textos sagrados ni poemas sagrados.

7. Si lo sagrado está en algún sitio, yo lo localizo en la vinculación. Los vínculos son internos a este mundo.

9. Nada hay sagrado en las obras del hombre; sí en los vínculos.

11. Nada puede reconstruirse a partir de su centro: sólo de sus orillas. Me tomo la libertad de tal desplazamiento.

12. El cielo del materialismo no está huero: es también un espacio para la epifanía de lo sagrado, para el despliegue del poder de creación de los seres humanos. (La crítica marxiana de la religión se aplica a la idea de Dios, no a la experiencia de lo sagrado).

13. La historia no recibe sentido de una Historia Sagrada acaecida una sola vez y para siempre: no tiene otro sentido que el que nosotros consigamos darle.

14. No somos siervos de un Creador: nosotros somos los creadores, lo queramos o no, para bien o —mucho más a menudo— para mal. Esa nuestra condición no cambiará un ápice por pretender ignorarla.

15. Ojos cerrados, ojos abiertos: nadar siempre a favor de la corriente es un criterio fácil. Nadar siempre a contracorriente es mucho más difícil, pero en el fondo también es fácil. Lo verdaderamente difícil e importante es ser capaz de combinar los movimientos en contra de la corriente y a su favor, para culebrear hasta el lugar de nuestro deseo.

16. El que lleva la linterna debe tener el cuidado suficiente como para apagarla cada trecho, y siempre un rato en cada encrucijada. Para no confundir a quienes podrían tener la tentación de seguirle.

18. Del abismo y el fondo sin fundamento, la contingencia.

19. Del inacabamiento, la libertad.

20. Entre esos dos jirones, el espacio de lo propiamente humano, que percibimos cuando logramos deshacernos de la mortal ilusión de fundamento y la mortal ilusión de acabamiento.


Jorge Riechmann

Del adiós

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Un distanciamiento no significa gran cosa, aunque haya de ser definitivo; a lo sumo, una manera diferente de convivir, sin perderse de vista, en un mundo tan pequeño y angosto como el que nos ha cabido en suerte.

Sartre sobre Camus (póstumamente)

habría que ver con eso de las diez mujeres desnudas

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Carta del Suicida

Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
Por que ella sale y entra como una bala loca,
Y abre mis parietales y nunca cicatriza,
Así sople el verano o el invierno,
Así viva feliz sentado sobre el triunfo
Y el estomago lleno, como un cóndor saciado,
Así padezca el látigo del hambre,
así me acueste
O me levante, y me hunda de cabeza en el día
Como una piedra bajo la corriente cambiante.

Así toque mi cítara para engañarme, así
Se habrá una puerta y entren diez mujeres desnudas,
Marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
Unas sobre otras hasta consumirse.

Juro que ella perdura porque ella sale y entra
Como una bala loca,
Me sigue a donde voy y me sirve de hada.

Gonzalo Rojas

La sacrosanta unión entre el varón y la hembra

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Iglesia presenta hoy firmas para defender el matrimonio heterosexual

Pero, vamos, hay que ponernos moralmente serios, entonces. Acatar todas las disposiciones de la ley hebraica. Debo dejar de masturbarme, no sea que el derramamiento de mi semilla sea mal visto en las altas órdenes celestiales.

Entonces Judá dijo a Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano.

Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba a la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente a su hermano.

Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó a él la vida.

Génesis 38, 8-10

No sé muy bien, en cambio, cuál es la postura divina con respecto a derramar la semilla sobre el látex, o derramarla sobre el muslo. ¿Alguien me puede guiar por el camino correcto?

También tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Éxodo 35:2, establece que merece la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo?

Por si fuera poco, he considerado conseguirme un par de esclavos. Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, en tanto que no sean del pueblo hebreo, sino de naciones vecinas. A este respecto me gustaría que la Asamblea se pronunciase con la mayor celeridad posible, siendo que no entiendo si mis esclavos deben ser hondureños o guatemaltecos.

Redención

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Porque, pues, es claramente una afrenta gravísima para todo aquel que se considere mínimamente humano que en esta red presuntamente omni-sapiente pueda uno encontrar caballos en fornicación incestuosa con sapos -o cualquier otra imagen digna de un surrealismo plus-maldororiano- pero no el siguiente texto de Dalton:

Historia de un Amor (Documentos)

1- Los Orígenes

Nos conocimos en San Jacobo, una tarde de octubre. UN organista inglés, Simon Preston, para ser exactos, terminaba de tocar una obertura para coral de Bach ("Kommheiliger Geist"). La muchacha estaba justo delante de mí, era alta y rubia, de carnes duras. Como culminación de unas de las tantas olas sordas que se producían en aquel apretujamiento humano, mis labios vinieron a chocar brutalmente contra su nuca desnuda (usaba aquel día ese peinado alto que no le queda de lo mejor). Volvió el rostro, mostrándome la mayor cantidad de furia por milímetro cuadrado que es dable encontrar en dos ojos azul turquesa. Supongo que mi terror fue tan evidente y de una calidad tan eisensteiniana, como que fue capaz de colocar un trocito de leche y miel (es decir, un caramelo metafísico) en la pequeña boca de aquella indignación tan súbita, pues, de inmediato, el rostro de la muchacha se transfiguró, diluyéndose en la más estimulante expresión de piedad-simpatía que yo hubiese visto jamás. Entonces, temblando un poco (en forma que me permito recomendar a todos los que en el futuro se hallen en semejante trance), la besé respetuosamente en una mejilla y luego, final y triunfalmente, en la boca. Para entonces el organista ponía en fuga, en muy glorioso desorden para milicias de tanta fama, a los subpoderes masivos del Reino celestial: nos arrojaba desde la altura de la Fantasía y Fuga sobre el tema "Ad nos, ad salutarem undam", de Lizst, como noticia de libertad al foso de los condenados a muerte. Sin embargo, un ciego que estaba junto a nosotros nos buscó los cuerpos y nos dio palmaditas, asintiendo con señorío y dulzura, en las espaldas: había escuchado además el minúsculo ruido de nuestros labios al separarse. Una gorda vieja judía, por el contrario, aprovechó mi arrobamiento para hundirme el codo peligrosamente cerca del hígado. Alguien por ahí olía excesivamente a ajo rancio. María (entonces yo no sabía que se llamaba María) se apretó contra mi cuerpo, puso su rostro sobre mi pecho y cerró los ojos. Así escuchamos el Studio Sinfónico, de Bossi. Aquella misma noche nos casamos, luego de lograr, usando todas mis influencias con el Partido, la dispensa de trámites previos. Pero ella durmió todavía esa noche en casa de sus padres, que se mostraron perplejos con las noticias. Yo escribí un poema, poblado de aleluyas, hosannas, etc...


II-Escrito en una servilleta

Alzo mi copa, camaradas,
y ante todo pido que me perdonéis
por atravesar sin permiso y sin compostura
las puertas de la emoción:
nuestro hermano de tan lejano país,
nuestra hija de las entrañas, niña de nuestros ojos
fundan su noble casa sobre una firme piedra.
Hijos del pueblo, comunistas los dos,
han escuchado
la fulminante voz del corazón.
La alegría es también revolucionaria, camaradas,
como el trabajo y la paz.
Bodas de flores rojas,
!hurra por ellos!
¡Mucho amor uno al otro!
Siempre fieles y mutamente apoyados
nos darán hijos hermosos
(ya esto dicho con el perdón)
que lucirán muy bien los primeros de Mayo.
Y es que a partir de ahora
cada uno es un camarada
multiplicado por dos.
Esto es como si dijéramos
el lado práctico del romance.
Comamos y bebamos, camaradas.


III-Reflexión ante el espejo

Extranjero:
Has hecho correr en demasía el corazón,
no lo has aligerado de la carga de tus costumbres.

Ella no era, lo que se dice, una virgen,
pero podrás jurar que no ha tenido trotes excesivos;
no obstante,
anota frente a tus ojos fuertemente
esta sentencia:
en la primera borrachera
no deberás gritarle
que tus dudas la coronan
como reina de las putas.

Recuérdalo bien:
la quieres mucho.


IV- El paso de los años.

ELLA (un martes)

La melancolía no te sirve ya para nada:
sólo para escupir soobre el cesto de papeles,
lamentar el final de tu amada botella de ginebra
y decidirte a no ir más a ese sucio cine de Holesovice
donde te espera Zdena con la nariz helada como un perro.
Ahora te levantas tardísimo
y en el espejo tu lengua luce blanca y amarga,
tampoco esas rotundas marchas hitlerianas
sirven para azuzarte más el corazón matutino.
Es propio de una juventud como la tuya,
demasiado larga, quiero decir.
Ni el olvido es la tormenta que imaginaste:
tan sólo un tenue velo de color amarillo
cayendo por su propio peso en el acuario de las orquídeas.
Tendrás una madurez común,
disputarás con tus hijos la lonja más gorda del steak familia
y para poner sabor dramático a tu vida
bastarán cierto sábados con Beethoven y Bach.
Esa es la gloria bíblica.
Cada quinientos años nace un hombre que escape a esta ley.
Lo demás es cuestión de tu orgullo, espejismos.

YO:

Notable esfuerzo para acusarme
de tener citas con Zdena.
La estupidez y la falta de sueño
son las únicas causas de la vejez.
Con mi (lo acepto) irritante brillantez
y con saltar de la cama a las doce del día
píenso seguir siendo un muchacho por treinta años más.
Luego me derrumbaré (por respecto a mis hijos)
y mi epitafio será falso y piadoso:
"Entre los 26 y 27 años,
etapa que se prolongó durante casi toda su vida,
fue el hombre más inteligente del mundo.
Después, se casó"

ELLA (un jueves):

¿El socialismo? No esta mal:
aún los pobres más pobres
tenemos tostadores de pan,
televisores, medias francesas,
buenos zapatos, mejor olla,
ropas de moda recién pasada en París,
vacaciones pagadas, refrigeradora,
sueños muy serios con un auto pequeño
para la próxima primavera,
viajes nada ridículos
a la oficina de Turismo Extranjero.
Lo único malo es que todo ello es mejor
en Alemania Occidental.
¿Acaso no conoces los trinchadores eléctricos,
los chiclets de LSD,
el vino en polvo,
los preservativos con diseños Op?
Como poeta proletario
tienes derecho al ridículo,
pero no exijas
a quien con tanto amor se te desnuda
vivir de grandes tragos de moral
servida en vasos de Economía Política...

YO:

¿Sabes que podría pedir el divorcio
-brillante idea-
por incompatibilidad ideológica?

ELLA:

No tengas miedo de las palabras.
Di: por crueldad mental.
Comprendo que abuso de la realidad
frente a una mentalidad como la tuya
que sólo cree en la pasión.

YO:

Un día te arrastraré hasta mi país,
el cosmos cómico,
el microcosmos anacrónico,
donde aún se dan puntapiés bajo la mesa
Caín y Abel.
Esa será mi larga venganza,
el capítulo final de esta guerra amorosa:
tus orgullosas tetas checoslovacas
marchitándose entre los implacables volcanes.
Claro
que para ello habría que hacer antes una revolución,
y yo, vamos, quiero decir, mi médico...

Nombres

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(Amores daltónicos ii)

Ya sé cómo le voy a decir, me dijo la bióloga de la primera entrega de "amores daltónicos". Le llamaré aura.

El incidente estuvo lejos de indignarme.
Pero, les advierto, caros lectores: sólo viniendo de una ornitóloga puede uno celebrar ser llamado "zope".

Experiencia

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¿Dónde has estado y qué has aprendido que todo rastro de malicia ha huido de ti? ¿Puede la inocencia ser el fruto de la experiencia? Un día, cuando me recuerdes, háblame.

Carlos Fuentes, Terra Nostra

Amores Daltónicos

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Ella me dijo, sin más ni más: Quiero decirle que usted ha sido mi amor platónico desde la primera vez que lo vi. Fue en año 2001.

Nunca me gustó el griego sotanudo ese, menos para los amores.

No supe más que responderle:
Sinceramente, es una pena, siendo que prefiero los amores daltónicos.

[Me refiero, predeciblemente, a la variable roqueana de lo daltónico, no a los amores que no distinguen colores. Aunque, puesto a elegir entre un amor platónico y un amor incapaz de detenerse en los semáforos, elijo este último.]

Leunig o Evolución Divergente de los Caricaturistas

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("...they've got bows and arrows of mass destruction...")


("...one day son, all of this will be yours...")





Convergencia evolutiva (o biología de los caricaturistas): Dos animales que ocupan un nicho semejante en distintos lugares tienden a la evolución convergente, al menos eso dice la biología. De ahí el surgimiento de alas en murciélagos y pájaros, de ahí que un supervisor sea igualmente despreciable en Malawi como en el Japón, en Palestina como en Lourdes, Colón.
Falta corregir los libros y hacer la salvedad con los caricaturistas.

***
Evidentemente este puede ser un caso de radiación adaptativa, pero ello me frustra la entrada.

La muerte no respeta ni a los humoristas de buena ley
para ella todos los chistes son malos
Nicanor Parra

Delayed Delivery

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el amor de tu vida te llegará en el momento adecuado
(cita encontrada, comúnmente, por ahí)

Ehr, qué sencillo suena. A pesar de todos nuestros más caros impulsos hacia un realismo de bordes ásperos, somos siempre presa fácil de cuentos de hadas.* La autosugestión es un arma potente, cuándo no, pero la realidad suele ser poco susceptible a ella:
Nadie "llegará".
Aunque sigamos con nuestros aires más bien jactanciosos de creer que el Universo nos tiene un amor de la vida en lista de espera, atrasado por algún inconveniente logístico desde su lejano despacho nebuloso, nadie llegará. O quizás sí, después de todo, nada me extrañaría. Sólo recomendaría a los cautos y crédulos tomar asiento: es temporada alta de amores de la vida, y su entrega puede demorar más de lo usual.

Cuánto más sabias -esta vez- resultan las palabras del Neruda de Estravagario:
En mi país los enterradores/me contestaron, entre copas:/—«Búscate una moza robusta,/y déjate de tonterías».

Nunca vi gentes tan alegres.

Cantaban levantando el vino/por la salud y por la muerte./Eran grandes fornicadores.



*Aparte que, bien visto, es un pésimo cuento, repleto de hadas mórbidamente obesas y obligaciones fiscales igualmente mórbidas.

[Por supuesto, creo en el amor (lo que sea que ello fuere).
Pero no en un amor del destino, sino en un amor a pesar del destino.]

El Mñe: Leitmotiv en la temprana poesía bukowskiana (tema para un ensayo)

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están bombardeando iglesias, eso está bien,
los niños montan ponys en los parques, eso está bien,
las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios,
hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
y yo tengo sueño por la tarde,
tengo una tumba dentro de mí diciendo,
Mñe, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen,
déjame dormir

Charles Bukowski, 3 horas 16 minutos y 30 segundos

Preguntas a eliminar del lenguaje mundial

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-¿Nunca te acordás de mí?
...
[después de cinco minutos]
-Claro que me acuerdo, vos.
-No, obviamente, si alguien te pregunta, podés acordarte de mi nombre y mi talla de zapatos y mi puntualidad fiscal...
Me refiero a que si nunca te acordás de mí así, como por descuido, como por un error mental...?

Ella salió huyendo.

Los liberados

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¡No, señor! Pienso que todos en América, salvo unos cuantos escogidos, deben ser obligados a aceptar un sistema moral rígido -Catolicismo Romano, por ejemplo. No, no me quejo de la moral convencional. Me quejo de los herejes mediocres que se valen de los hallazgos de la sofisticación para adoptar una pose de libertad moral a la que no tendrían derecho alguno de ser por su inteligencia. [ud. sabe dónde van las negritas]

[No, sir! I believe that every one in America but a selected thousand should be compelled to accept a very rigid system of morals -Roman Catholicism, for instance. I don't complain of conventional morality. I complain rather of the mediocre heretics who seize upon the findings of sophistication and adopt the pose of a moral freedom to which they are by no means entitled by their intelligences.]

Scott Fitzgerald, The Beautiful and the Damned

¿cuál es el límite entre pose y [inserte antónimo de pose]?
¿tiene antónimo, pose? ¿o sólo cómplices? ¿o sólo posaderas? (de las cuales uno no habría de quejarse excesivamente, si considera las acrobacias amatorias a las que nos facultan; aunque siendo las posaderas burocráticas lo que son -y siendo las tautologías lo que son-, hay algunas a las que más bien valdría la pena evadir y/o anular)
¿quién habrá de reconocerse posador profesional? ¿existe un equivalente francés que le dé aire intelectual a la profesión y justifique la existencia de logias y cofradías y cooperativas financieras de posadores? (¿"posseur"?) ¿incluir en los documentos de identificación la nueva categoría socioeconómica: posador?

Transportistas

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Espécimen de doble llanta que transporta a El Mal Ejemplo. Observe, por favor, en el segundo plano, al próximo Patrono de los Ciclistas y Anarcosindicalistas, Juan Pablo II.
***
Número de niños iraquíes que murieron para proveer combustile a El Mal Ejemplo: 0
(¿para alimentarlo? ¿para vestirlo? ¿para los preservativos que usa?)

[...] Lo importante no es, pues, tampoco remontarnos a la raíz de las cosas, sino, siendo el mundo lo que es, saber cómo conducirnos en él. En la época de la negación podía ser útil interrogarse sobre el problema del suicidio. En la época de las ideologías hay que ponerse en regla con el asesinato. No sabremos nada mientras no sepamos si tenemos el derecho de matar a ese otro que está ante nosotros o de consentir que lo maten.

Albert Camus, El Hombre Rebelde
(Revive la polémica Sartre-Camus)

¡Lo sospeché desde un principio!

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Ni al sofista griego, ni al retor romano, ni al clérigo medieval se les ocurrió abandonar su postura, en el fondo contemplativa, o a lo sumo activa en la pedagogía, para pretender rivalizar con la clase dominante. Los humanistas son los primeros intelectuales que aspiran a disfrutar de los privilegios de la propiedad y del rango, y su arrogancia intelectual, fenómeno hasta entonces desconocido, es la defensa psicológica con la que reaccionan ante su falta de éxito.

Arnold Hauser, Historia Social de la Literatura y el Arte I

El paso de los años

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Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

A. González


A mí me gustaba autosugestionarme -una gran cosa, por cierto- y decir que no sentía la diferencia entre mi primera infancia y este armatoste que encarno ahora. Pero ya no puedo estar seguro; del pasado no sé qué cosa conservo, no sé qué cosa he perdido. No sé si se trataba de ir acumulando seguridades y planes certeros, o de irlos perdiendo. Para el caso, da lo mismo. Siempre se termina semidesnudo en la madrugada, cuando ya a nadie le interesa si uno corre por la calle con un orangután de la mano.
O se muere de ganas de fumar.

El Ensayo de la Semana

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La relación con el otro es una relación con un Misterio.
Emmanuel Levinas

El concepto de persona está dividido en varios centros de energía. A su vez, esta energía personal desborda al individuo y se instala en el medio ambiente circundante. El Yo no está auto-centrado. Como la energía divina, las almas humanas son divisibles y separables del individuo; pueden proyectarse hacia objetos exteriores que actúan como caparazones (ixiptla). El término "terruño" o "madre patria" define el lugar en el cual los seres humanos pueden visualizar su complejo anímico y varios de sus órganos corporales en los objetos naturales circundantes.

Nahualismo, Testimonio y Medio Ambiente
Una versión mesoamericana sobre la re-volución

Rafael Lara-Martínez

La fractura del lenguaje

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No es querer decir amor y que la lengua no llegue, es tener lengua y no llegar al amor...

El Evangelio Según Jesucristo, José Saramago.

The little Book of SMS's, pág. 198.

Autobiografía

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I

Me vuelvo redomado lunático
tonto de capirote
payaso excéntrico
ridículo Sísifo con su piedra de versos
cristo mechudo con los brazos caídos
prestidigitador cada vez con menos trucos
En el número de la paloma
me equivoqué y saqué un cuervo
(ahora me devora los ojos)

II

Pude haber sido Académico de la Lengua
Jurisconsulto al servicio de la Oligarquía
Funcionario Internacional al servicio del Imperio

El día de mi santo cenar como Trimalción

Así hubiera sido mi vida
Gordo Servil Emasculado

Como leí a Marx a Virgilio a Cervantes
Me fui volviendo Pedro Loco
el duende del pueblo
Yo leía a Seferis...

R. Armijo.

Uno sabe pero se olvida que sabe

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Es mentira que tengo que contar tu pubis una y siete veces antes de dormir. Es mentira que anoche soñaba que te soñaba. Es otra cosa esto, no se me interprete mal. Este es un dolor de lo que parte, de viejos buques herrumbrosos que nunca dicen “aquí”. Y, no te miento, uno ya lo sabía, en el fondo, en el espejo, en el temblor de los dedos uno sabe que no existe. Uno sabe pero se olvida de que sabe.

No es mayor contratiempo porque, como se ve, el mundo ha seguido, y vos seguramente estarás riendo con tu –acostumbrada- risa, la pierna y el cabello y el mundo suelto, siempre suelto, burguesilla.

Es mentira todo.
Pero eso ya lo sabíamos.

Sábado, 28 de junio, 2008