Me retiro. Tengo que retomar mi cargo de Juez de Paz.

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Fragmentos claves y aleatorios para comprender-el-mundo-de-hoy:
  • aforismo de Lula da Silva en la radio-novela político-militar, por la plata baila el mono: "la guerra nao e constructiva"
  • aumenta en 140% en el número de secuestros de perros en Inglaterra
  • Precios de los combustibles nuevamente a la baja en la presente semana.

***

Fin de transmisión.

Saludos.

plan colgate: limpieza total

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"implementando proyectos de prevención y de inserción social, esperamos que a medio plazo, eso ayude a revertir los cuadros de violencia porque, a corto plazo, medidas propias del sistema de justicia criminal (policía, militares, etc) pueden ayudar a disminuir un poco, pero para cambiar realmente la situación y disminuir a niveles, entre comillas, "aceptables" necesitamos un proceso de inserción social de la juventud que vive hoy marginada"

Aunque la opción más eficaz, largamente anunciada en los foros de discusión de los baños públicos y las gremiales de buses, es abrir campos de concentración para eliminar de una vez por todas la lacra de los mareros, y de paso, en esta nueva modalidad de democracia participativa, cada ciudadano decente, cada contribuyente fiscal puntual, puede mandar sugerencias de indeseables a eliminar. Así, podemos seguir con los indigentes ("constituyen un obstáculo estratégico a la industria turística en ciernes", rezaría en memorándum de la ANEP), las mujeres en edad no reproductiva ("han cumplido el ciclo de utilidad en el plan divino", misiva suscrita por una tal Regina de Cardenal), los panaderos que abusan de su pito mercadotécnico (Victor Patiño), etc.
Finalmente, el proyecto incluye la clonación de Maximiliano Hernández Martínez a partir de su saliva disecada sobre el cadáver de aquel indeseable por antonomasia, Feliciano Ama.
Yo apoyo la moción; me parece que Trólex ha obtenido un enorme "FAIL" y tenemos, de nuevo, un problema de exceso de indios en este país, por no mencionar las cucarachas y los homosexuales que, justo ayer que cruzaba la calle...

¡La gran puta! Si habría lanarquismo...

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Sombríamente recostado en su cama Nacho observa las jirafas que apacible y libremente pastan en las praderas de Kenya. No quiere seguir pensando en aquello. No quiere tener diecisiete años. Tiene siete y mira el cielo de Parque Patricios.

-Mirá, Carlucho -dice- esa nube es un camello.
Sin dejar de sorber el mate, Carlucho levanta la vista y asiente con un gruñido. Es la tardecita, hay una gran paz en el parque. A Nacho le encanta esa hora al lado de su amigo: se pueden hacer tantas conversaciones importantes. Después de un largo rato en silencio, pregunta:
- Carlucho, quiero que me digás la verdad. ¿Creés en los Reyes Magos?
-¿En lo Reye Mago?

No le gusta que le hagan esa pregunta y como siempre que se pone preocupado comienza a arreglar los chocolatines y caramelos.

-Vamos, Cartucho, decíme.
-¿En lo Reye Mago, dijiste?
-Sí, decíme.
Sin mirarlo, murmura:
-Y qué sé yo, Nacho. Yo soy un bruto, un inorante, ni hice ni el primé grado. Yo nunca serví más que pa lo trabajo pesado, Pión de patio, estibador; la junta del maí, esa cosa.
-Decíme Carlucho.
Medio se enfureció.
-¡Qué bicho te picó! ¡Qué tengo yo que sabé esa cosa!
De reojo, vio que el chico bajaba la cabeza y quedaba dolorido.
-Mirá, Nacho, disculpáme, yo soy tu amigo, pero sabé que tengo un carate de mil diablo.
Acomodó la fila de los chocolatines de nuevo y finalmente dijo:
-Mirá, Nacho. Ya tené siete año cumplido y hay que decirte de una buena ve la verdá. No hay reye mago. Todo cuento, todo engaño. La vida é muy triste, pa qué no vamo a engañá. Te lo dice Carlo Américo Salerno.
-¿Y los juguetes, entonces?
La voz de nacho era desesperada.
-¿Lo juguete?
-Sí, Carlucho. Los juguetes.
-Todo cuento, ya te dije. ¿No viste que sólo aparecen en zapato de lo rico? Cuando yo era un purrete de este tamaño nunca vinieron lo Reye donde estábamo nosotro. Iban sólo a la casa de lo ricachote. ¿Te da cuenta ahora? E claro como agua: lo Reye Mago son lo padre.
Nacho bajó la cabeza y empezó a hacer dibujos con un dedo en la parte de la vereda sin baldosas. Después agarró una piedrita y la arrojó contra un árbol, como distraído. Carlucho, mientras se ceba otro mate, lo observa con cuidado.
-Bueno, vaya a sabé cómo son la cosa –agregó al fin-. E un parecé. El finado Zaneta, que en pá descanse, decía que el mundo é un misterio. Y capá que tenía razón.

Vino un cliente y compró cigarrillos. Al cabo de un largo tiempo, Carlucho comentó sibilinamente:


-¡La gran puta! Si habría lanarquismo…


Nacho lo consideró con extrañeza.

-¿Lanarquismo?
-Sí, Nacho. Lanarquismo.
-¿Y qué es eso?
Carlucho se sentó en su sillita enana y sonrió con ojos meditativos y nostálgicos. Era evidente que pensaba en algo muy lejano pero lindo.
-Aquí tendría destar Luvi –dijo.
-¿Luvi?
-Sí, Luvi.
-¿Quién es Luvi?
En los grandes momentos, cuando Carlucho se disponía a iniciar alguna de aquellas ideas que sentía profundamente, cambiaba la yerba del matecito, se tomaba su tiempo y preparaba lo que iba a decir con largos silencios, así como las estatuas se colocan en las plazas, rodeadas de espacios que las destaquen en toda su belleza.
-Quién era Luvi –comentó con los ojos siempre nostálgicos.
Después de sentarse de nuevo en la sillita enana, la misma que había pertenecido a su padre, explicó:
-Ya te dije que al año 18, justo cuando terminó la guerra, yo pionaba a la estancia Don Jacinto. Junto con Custodio Medina pionaba. Entonce llegó Luvi. ¿Sentiste hablar de lo linyera, vo?
-¿Linyera?
-Sabían vení de muy lejo, con latadito a la espalda. Caminando por la vía el ferrocarril, y despué por lo camino. Venían a la estancia y siempre había comida y un catre pa lo linyera, esa é la verdá.
-¿Pero entonces eran peones, como vos o Medina?
Carlucho hizo un gesto negativo con el dedo.
-No seño, no eran pione. Lo linyera eran linyera, no pione. Lo pione éramo conchabado pa trabajá.
-¿Conchabado?
-Pero sí, sonso. Trabajábamo pa ganá dinero, comprendé.
-¿Y los linyeras no trabajaban?
-Sí que trabajaban , pero no pa ganá dinero. Nadie lo obligaba.
Nacho no entendía. Carlucho lo miró, frunció la frente en un gran esfuerzo y trató de ser más claro.
-Lo linyera eran libre como lo pájaro, ¿entendé? Venían a la estancia, hacían alguno trabajito si querían y despue se iban como habían venido. Lo estoy viendo como hoy, cuando Luvi había guardado toda su cosita, y había hecho latado para irse. Don Busto, el mayordomo, le dijo si se quier quedá aquí, amigo Luvi, tiene trabajo si quiere. Pero Luvi dijo no don Busto, se lo agradezco pero tengo que seguí viaje.
-¿Tenía que seguir viaje? ¿Adónde?
-¿Cómo adónde? ¿No te acabo de decí que lo linyera eran como lo pájaro? ¿Adónde van lo pájaro? ¿Lo sabé vo?
-No.
-Ai tené lo que te digo, sonso.
Se quedó pensativo, añorando.
-Me parece que lostoy viendo –dijo-. Vino, hizo alguno trabajito de mecánico, arregló uno motore, algo en una trilladora. Sabía de todo. Y de noche, al galpón de lo pione explicaba lanarquismo.
-¿Lanarquismo?
-Sí, leía un librito que tenía y esplicaba.
-¿Y qué es lanarquismo, Carlucho?
-Yo soy un bruto, ya te dije. ¿Qué queré? ¿Qué tesplique como Luvi?
-Bueno, pero decíme algo. Era un cuento como ese que me contaste de Carlomano.
-Pero no, sonso. Otra cosa.
Tomó mate y se concentró profundamente.
-Te voy a hacé una pregunta, Nacho. Atendé bien.
-Sí.
-¿Quién hizo la tierra, lo árbole, lo río, la nube, el sol?
-Dios.
-Bueno, está bien. Entonces son pa todo, todo tienen derecho a tené lo árbole y a tomá el sol. Decíme, ¿lo pájaro tienen que pedirle permiso a alguien pa volá?
-No.
-Puede andá y vení en el aire, y hacé el nido y tené la cría, ¿no é así?
-Claro.
-Y cuando tiene hambre o tiene que alimentá lo pichone va y busca alguna cosita, alguna semilla y se lo lleva. ¿No é así?
-Claro.
-Y buen, el hombre, esplicaba Luvi, é como el pájaro. Libre de í y vení. Y si tiene gana de volá, vuela. Y si quiere hacé un nido, lo hace. Porque la semillita y la paja pa hacé el nido, y el agua pa bañarse o pa tomá son de Dio y Dio la hizo para todo el mundo. ¿Entendé todo esto? Porque si no entendé no podemo seguí adelante.
-Sí, lo entendí.
-Muy bien. Entonce, ¿por qué uno poco tienen que apoderarse de la tierra y lotro tenemo que trabajá de pione? ¿De dónde sacaron ese campo? ¿Lo fabricaron ello?
Después de pensarlo un poco, Nacho dijo que no.
-Muy bien, Nacho. Quiere decí entonce que lo robaron.
Nacho se sorprendió muchísimo. ¿Cómo, los ladrones no iban a la cárcel? Carlucho sonrió con amargura.
-Pero ¿a quién le robaron, Carlucho?
-Y qué sé yo. A lo indio, a la gente antigua. No sé. Ya te dije que soy un bruto, pero Luvi sabía todo eso. Además, pensá un momentito. Supone (é un supone) que mañana desaparecería todo lo pione de campo. ¿Me queré decí vo qué pasaría?
-Y, no habría gente para trabajar el campo.
-Esato. Y si nadie trabajaría el campo no habería trigo y sin trigo no habería pan y sin pan todo el mundo no podería come. Ni lo patrone. ¿De dónde iban a sacá el pan, si me podé decí? Ahora atendé bien porque vamo a dar otro paso. Suponéte también que desaparecería lo zapatero. ¿Qué pasaría?
-No habría más zapatos.
-Esato. Y ahora suponéte que desaparecería lo albañile.
-No habría más casas.
-Muy bien, Nacho. Ahora yo te pregunto que pasaría si mañana desaparecería lo patrone. Lo patrone no siembran el mai ni el trigo, ni hacen lo zapato ni la casa, ni levantan la cosecha. ¿Me podé decí un poco qué é lo que pasaría, si se puede sabé?
Nacho lo miró con asombro. Carlucho lo consideraba con una sonrisa de triunfo.
-Andá, decíme lo que pasaría si desaparecería lo patrone.
-Nada –respondió sorprendido Nacho de la enormidad -. No pasaría nada.
-Ni má ni meno. Ahora fijáte una cosa que esplicaba Luvi: lo zapatero pa hace lo zapato necesitan el cuero, lo albañile necesitan lo ladrillo, lo pione necesitan la tierra y la semilla y lo ara. ¿Cierto?
-Sí.
-Pero ¿Quién tiene lo cuero, lo ladrillo, la tierra y lo arao?
-Los patrones.
-Esato. Todo está a mano de la patronal. Por eso lo pobre estamo esclavizao. Poruqe ello tienen todo y nosotro no tenemo nada, má que lo brazo pa trabajá. Ahora vamos a da otro paso, así que atendéme bien.
-Sí, Carlucho.
-Si nosotro lo pobre no apoderamo de la tierra y de la máquina y del cuero y del lorno de ladrillo, podemo fabricá zapato y levantá construcione, y sembrá y cosechá, porque pa eso tenemo lo brazo. Y no habería pobreza ni esclavitú. Ni enfermedá. Y todo podríamo ir a la escuela.
Nacho lo miraba con asombro.
Carlucho arregló las revistas y los cigarrillos, pero su mente estaba vuelta a su interior. Hacía un gran esfuerzo mental, pero su voz estaba desprovista de rencor: era serena y cariñosa.
-Mirá, Nacho –prosiguió-. Todo é muy simple. Luvi lo esplicaba todo con el librito y poniendo cosita en el suelo. Así y así: que esta piedrita é la fábrica, que este mate ´
é la máquina, que este porotito somo lo pione. Y te digo que esplicaba cómo no habería má enfermedá, ni tísico, ni miseria, ni explotación. Todo el mundo tendría de trabajá. Y el que no trabaja no tiene derecho a viví. Bah, testoy hablando de lombre y muejere sano. No te hablo de lo nene ni de lonfermo, ni de lo viejo. Al contrario, decía Luvi, todo lo que trabajan tienen el debé de mantener a linválido, a lo niño y a lo viejo. Así que uno hace zapato, el otro hace larina, el otro te hace el pan, el otro va a la cosecha. Y todo lo que hacen se guarda en un galpón. En ese galpón hay de todo: que comida, que ropa, que libro escolare. Todo lo que te podé imaginá. Hasta juguete y golosina pa lo nene, queso é tan necesario como pa nosotro un caballo o un sombrero. Al frente el galpón hay otro que trabaj deso, de cuidadó del galpón. Y entonces yo voy y le digo me da un par de zapato número tal o cual, y el otro pide un kilo e carne y el otro una onza e chocolate, y el otro un saco porque se le rompieron lo codo. A cada uno lo que precisa. Pero nada má que lo que precisa.
-¿Y si un rico quiere más cosas y las compra?
Carlucho lo mirá con severa sorpresa.
-¿Un rico, dijiste?
-Sí.
-¿Ma de qué rico mestá hablando, pavote? ¿No tespliqué que no hay má rico?
-¿Pero por qué, Carlucho?
-Porque no hay má dinero.
-¿Pero si lo tenía de antes?
-Carlucho se sonrió y le hizo un gesto negativo.
-Si lo tenía se embromó, porque ahora no sirve má. Pa qué queré el dinero, si todo lo que necesitá lo sacá del galpón. El dinero é un pedazo e papel. Y sucio, lleno de mircrobio. ¿Sabé lo que son lo microbio?
Nacho asintió.
-Y bueno. Sacabó el dinero. Que el que sea sonso, lo guarde, si quiere. Nadie se lo va prohibí. Total, no le servirá pa maldita la cosa.
-¿Y el que quiere sacar del galpón más zapatos?
-¿Cómo, má zapato? No tentiendo. Si necesito un pa de zapato voy al galpón y listo.
-No, te digo si uno quiere tres o cuatro pares.
Carlucho se echó a reir con ganas.
-¿Pero pa qué necesitá tre o cuatro pare si no tenemo má que do pie?
Es cierto, a Nacho no se le había ocurrido.
-¿Y si alguien va al galpón y roba?
-¿Roba? ¿Y pa qué? Si necesita algo se lo pide y se lo van a dá. ¿Está loco?
-Entonces no habrá más policía.
Gravemente, Carlucho hizo un gesto negativo con la cabeza.
-No habrá má policía. La policía é lo pior de todo. Te lo digo por esperiencia.
-¿Qué experiencia?
-Esperiencia y yastá –comentó ambiguamente.
-¿Y si alguno no quiere trabajar?
-Que no trabaje si no quiere. Ya veremo cuando tiene hambre.
-¿Y si el gobierno no quiere?
-¿Qué gobierno? ¿Pa qué necesitamo gobierno? Cuando yo era chico y quedamo en la calle, muerto de hambre, mi viejo salió adelante porque don Pancho Sierra le puso una carnicería. Cuando me fui a pionar, tampoco necesitábamo el gobierno. Cuando me fui al circo, tampoco. Y cuando entré al frigorífico de Berisso, pa lúnico que sirvió el gobierno fue pa mandarno la policía en la huelga y torturarno.
-¿Torturarlos? ¿Y qué es eso, Carlucho?
Carlucho se quedó mirándolo con tristeza.
-Nada pibe. Te dije eso sin queré. No son cosa e niño. Y ademá yo soy lo que se llama un inorante.


Abaddón el exterminador


(Cuando sea grande quiero ser linyera)

Máscara del estudiante de medicina que habla ante señoras, que sonríe y presenta simulacros

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Título original: Máscara del conferenciante que habla ante señoras, que sonríe y presenta simulacros

de buena crianza
de correcto caballero.
de señor bien vestido y normalmente alimentado.
A no temer, Damas y Caballeros,
esta fiera está amaestrada,
sus dientes han sido limados,
extraídos, carcomidos, debilitados
por comiditas convenientes.
Ya no es el animal que devora carne cruda,
que asalta y mata en la selva.
Ha perdido su majestuosa barbarie.
Pasen, Señoras y Señores.
Espectáculo rigurosamente para familias,
lleve a su tía en el día de la tía,
y a su madre en el día de la madre.
Aquí lo pueden ver. Media vuelta a la derecha,
¡hop!
Salude al Respetable Público.
Así,
muy bien,
tenga su terrón de azúcar.
¡Hop, hop!
Damas y Caballeros,
estrictamente para familias, poderoso león de la selva: sueñas,
dócilmente ejecutas piruetas
preestablecidas
con leve y tierna y secreta ironía.

E. Sabato

Tapón en el lavabo (Título alterno: el principio de externalidad de Pigou aplicado a los lavabos)

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*fábula

En el uso del dentífrico, una vez superado el período de acomodación inicial (proceso gradual y tortuoso, como las transiciones calzoncillo-boxer, aprendido a fuerza de gritos materno-matutinos, a la usanza de ¿cuántas veces te he dicho que la pasta se exprime desde abajo?), sobreviene el hecho frecuente del tapón del dentífrico por el tragante.

El suceso es comúnmente intrascendente: el tapón huye por el torrente de aguas negras y termina en la garganta de algún mamífero marino sin que ello afecte en mayor medida la blancura de nuestra colgatosa dentadura. Así, en micro-dosis de sujetos racionales, uno va externalizando costos: el brillo dental hollywoodense lo paga el prescindible cachorro de marsopa, el cabello impecable, subvencionado por quelonios de carey, y etc. Y todos los indicadores estéticos marchan bien, hasta que... No caben más tapones en el desagüe.

Tarde o temprano todos los tapones han colmado todos los lavabos de todas las casas. Crisis. Caos. Anomia. No más dentaduras blanca. Los grifos se tornan amenaza de inundación casera, y la única posibilidad factible, si no se quiere que el hogar simule un Titanic, será lavarse los dientes en el inmenso cementerio de cetáceos/playa.

Random/Shuffle

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Tenemos sed y apetencias de azar.
Con alguna suerte, después de la cumbia, podría venir la muerte.

Matusalénica

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Las formas adultas...Siempre terminaban por vencer, aunque durante un intervalo de pocos años, mientras eran niños, se les hubiera otorgado una engañosa libertad.

M. Mead

Tendrás una madurez común,
disputarás con tus hijos la lonja más gorda del steak familia
y para poner sabor dramático a tu vida
bastarán ciertos sábados con Beethoven y Bach.
Esa es la gloria bíblica.
Cada quinientos años nace un hombre que escape a esta ley.
Lo demás es cuestión de tu orgullo, espejismos.

Roque Dalton.

Es posible que la adolescencia laboralmente ambigua
poblada de lugares comunes
y de izquierdismo, cuando no militante,
por lo menos culinario y cuasi-académico,
me malprepararó para los quehaceres trágico-cómicos
del sonambulismo adulto.
No dudo que los arrebatos amorosos
hicieran mella en mi espíritu de antemano viciado
por la contemplación casi incestuosa de la naturaleza (minusculada)
y una lectura prematura y no recomendable de lorca brecht rilke.
He frustrado todas las buenas (y ajenas) pretensiones de actuar en congresos,
de ser payaso en benéficas rifas de caridad apostólica
suscriptor en -otros- contratos sociales que no ameriten risa ni oprobio.

Todas las apuestas estaban en mi contra
(menudo favor que me concedían).
Pero me temo no estar a la altura de la tragedia de mí esperada.
Cada quinientos años...
No seré yo, Señor [panadero].
Haré mi hoguera con estos huesos; arderemos hasta bien entrada la noche
sin rastros de pulcritud
sin dictámenes gerenciales.
Pero no seré yo, Señor [abogado].
Cada quinientos años nace un hombre…
Pueden ir borrando mi nombre de sus listas negras:
ni explosivos, ni homosexual, ni ateo, ni musarañas de espalda a la autoridad,
ni graffiti, ni drogas (en exceso), ni muelas sin relleno.
Cada quinientos años nace un hombre que se escape
No seré yo, Señor de los Señores.

El socialismo libertario en el discurso de Jardín Infantil (investigación filológica)

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Virginia: vivimos en una sociedad no chirajito-friendly

El mal ejemplo: haremos la revolución de la mano de bakunin, la pinta y pega, y chirajito

V:una de las primeras medidas será el sustituír el ya quemadísimo "compañero" por el más localista e íntimo "marachito" por ejemplo: "ahora unas palabras del marachito líder". eso añadiría originalidad y pompa a nuestro gremio

E.m.e:jajajajajaja

V:pero no prosperaría

E.m.e:??????? no habrá espacio para el pesimismo en marachitolandia

V:el purismo, marachito

E.m.e:voy a depurar; vivirán en miami

V:las ramas ortodoxas no estarían muy de acuerdo, obviarían por completo el detallito de las narices rojas

E.m.e:juela

V:se juntarían con Radio Habana y la Tía Bubu y los Díaz-Ballart. terror, asco ah*

E.m.e:enemigos poderosos. harían más daño que la caída del muro y el bloqueo juntos.

V:la Perestroika vendría de mano de Cocolito. Veo el fin


Resulta evidente para cualquiera con una lectura mínima de Foucault, que Chirajito (célebre payaso de la televisión salvadoreña) hereda el discurso del socialismo libertario practicado en el Mayo Francés (La emancipación del hombre será total o no será) y anunciado mucho antes por el joven Marx (Somos nada y queremos ser todo), massmediatizándolo para penetrar en las jóvenes conciencias salvadoreñas, allanando, así, el camino para un otro mundo y renovando el discurso de la gauche communiste guanaca:


Chibola, o nada.

Ahí

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Fernando Vallejo, Houellebecq, Fonollosa, amamantados con el esperma negro de Céline;
qué fácil decir el hombre es un saco de mierda
ahogándose en la piscina de mierda, qué fácil, que es el mundo.

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(resistencia / existencia)
Y así escribo en el muro: ABAJO LAS MURALLAS. ABAJO LA PUREZA.
NADIE ES AMO DE NADIE.
TODOS SOMOS MINUSVÁLIDOS.

J. Riechmann

Yes, son, a spectacular failure

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-Me gusta la gente fracasada. ¿A vos no te pasa lo mismo?

Él se quedó meditando en aquella singular afirmación.

-El triunfo -prosiguió- tiene siempre algo de vulgar y de horrible.
Se quedó luego un momento en silencio y al cabo agregó:-¡Lo que sería este país si todo el mundo triunfase! No quiero ni pensarlo. Nos salva un poco el fracaso de tanta gente. ¿No tenés hambre?

Sobre Héroes y Tumbas

¡Habís perdido lonra!

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Dudo que ahora juzgase con la misma severidad a los militantes como Crámer, sus luchas por el poder personal, sus mezquindades, sus hipocresías y sordideces. Porque ¿cuántos hombres tendrían derecho a hacerlo? Y porque ¿dónde, Dios mío, sería posible encontrar seres humanos exentos de esa basura sino en los dominios, casi ajenos a la condición humana, de la adolescencia, la santidad o la locura?

Sábato, Sobre Héroes y Tumbas


¿Dónde has estado y qué has aprendido que todo rastro de malicia ha huido de ti? ¿Puede la inocencia ser el fruto de la experiencia? Un día, cuando me recuerdes, háblame.

Carlos Fuentes, Terra Nostra.


¡Habís perdido lonra, que era lúnico que tráibas al mundo!

Salarrué



Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.

Nicolás Guillén


el crimen hace dioses

O. Paz


No me interesa la pureza; me da una pereza mortal pensar en esa cosita emparentada con los celulares y con lonra salarrueana: es decir, susceptible a ser perdida en un descuido, en un baño de estación de servicio, en un restaurante. Cualquier fellatio produce serias amenazas a la pureza. Es más, el proverbial paso inevitable del tiempo tiene sobre la pureza efectos devastadores, a tal punto que a los diecisiete todos la hemos (1) perdido ó (2) dejado en prenda (thank you very much, Cornucopia) para la consecución de los atributos de la madurez, atributos que incluyen, pero no se limitan a, la hipocresía, la suspicacia, el tacto (nombre civilizatorio para los eufemismos amables que sabemos cultivar), la bribonería, y otro tanto de virtudes que cualquier realista puede identificar (y ejercer) prontamente.
Pero no me interesa la inocencia, porque nadie nace inocente. Y no lo digo el sentido de todos-somos-hijos-de-Eva; digo que nadie nace inocente, de la misma manera en que una mesa de noche no es, no puede ser, inocente. (Sí, la existencia precede a la esencia).

Sí: si existe el alma es un error creer que nos la dan ya creada. Se va creando aquí, a lo largo de toda la vida (Camus). Y en cada hay golpes en la vida ¿no será que interrumpimos la creación, la tortuosa creación del alma? Cada vez que nos desbarata, hace añicos, obnubila, tritura o, de otra forma destruye el mundo (o, una parte de ese mundo) ¿no será que se resquebraja un poco más ese proyecto, esa tentativa de alma que teníamos? Quizá nos será más fácil entender a los desalmados con este frágil conocimiento.
O quizá sólo es posible la construcción del alma a partir de esas desolaciones, de esos golpes como del odio de Dios.

No lo sé. León Felipe lo sabía. (El hombre es muy poca cosa. Sí. Pero mientras tenga su sangre y su carne sensible y tendida a todas las tragedias, tendrá una moneda para comprar el silencio de los dioses.)

Ud. no haga caso. Cuide su celular y sus fellatios. O labre su inocencia a fuerza del crimen.

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Los esclavos
según el muy sabio estagirita
herramientas que hablan
pero la historia no transcribe
ni una sola palabra
de su fuego mellado.
¿De qué color el grito de Espartaco
el de Euno de Sicilia?
¿Y cómo se llamaban aquéllas
de las que ni siquiera se conserva el nombre?
Gladiador el combate está amañado
lo están todos los combates
salvo la vida o muerte
contra el poder de Roma.

Jorge Riechmann

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Para qué las palabras. Entierro a los muertos en mi vientre.

El muchacho de Charleville.